El príncipe Harry podría estar más cerca de restablecer vínculos con la familia real británica tras un avance importante en su batalla legal por seguridad oficial en el Reino Unido, un factor clave que ha marcado su distanciamiento desde 2020, cuando él y Meghan Markle decidieron apartarse de sus funciones reales activas y mudarse a California.
El Royal and VIP Executive Committee (RAVEC), encargado de evaluar la protección policial para figuras de alto perfil, habría revisado su caso y determinado que Harry califica para protección oficial durante sus visitas al Reino Unido. Esta decisión surge después de un incidente de seguridad en septiembre pasado, cuando un acosador logró acercarse peligrosamente al príncipe durante un evento en Londres, a pesar de contar con protección temporal.
La pérdida anterior de seguridad fue un factor que limitó drásticamente sus viajes a Inglaterra por motivos de privacidad y protección. El posible restablecimiento de la protección es considerado tanto una victoria personal como un paso práctico que permitiría a Harry y su familia visitar el Reino Unido sin riesgos.
Este avance también abre la puerta a un posible acercamiento con el rey Carlos III y otros miembros de la familia real. Fuentes cercanas señalan que uno de los deseos más grandes de Harry es que sus hijos, Archie y Lilibet, puedan fortalecer la relación con su abuelo, algo que la seguridad oficial podría facilitar en visitas futuras.
Desde su retiro de los roles reales, Harry y Meghan han construido una vida tranquila en Montecito, California, donde crían a sus hijos y desarrollan proyectos personales. Meghan ha retomado presencia en redes sociales y ha impulsado su marca de estilo de vida As Ever, además de estrenar la serie de Netflix With Love, Meghan. Por su parte, Harry participa en eventos comunitarios y benéficos locales, manteniendo un estilo de vida más privado y centrado en la familia.
Aunque la pareja no planea regresar a vivir al Reino Unido, este avance en seguridad oficial marca un paso importante hacia la reconciliación familiar, y podría permitir que el duque de Sussex vuelva a interactuar con sus familiares de manera segura, tras años de tensiones y distancia.












