El presidente del Parlamento turco, Numan Kurtulmus, condenó enérgicamente el ataque perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela, calificándolo como un "flagrante desprecio y clara violación del derecho internacional".
Kurtulmus instó a la comunidad internacional a confrontar este tipo de acciones, que considera un atentado contra la soberanía y la integridad territorial de Venezuela.
La declaración de Turquía se produce luego de que trascendiera la noticia del presunto secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de agentes estadounidenses. Según fuentes oficiales de Caracas, Maduro habría sido interceptado y retenido ilegalmente por las autoridades de Estados Unidos.
Este incidente se enmarca en la compleja relación entre Venezuela y Estados Unidos, marcada por fuertes tensiones políticas y diplomáticas en los últimos años. El gobierno de Maduro ha acusado repetidamente a Washington de intentar derrocarlo a través de diversas estrategias, incluyendo sanciones económicas y acciones encubiertas.
Turquía, por su parte, ha mantenido una postura más equilibrada en el conflicto, evitando tomar partido abiertamente por alguna de las partes. Sin embargo, la contundente condena emitida por el presidente del Parlamento turco refleja la preocupación de Ankara por las eventuales consecuencias que este tipo de acciones puedan tener en la estabilidad regional.
Expertos en relaciones internacionales coinciden en que el presunto secuestro de Maduro, de confirmarse, podría desencadenar una grave crisis diplomática entre Venezuela y Estados Unidos, con imprevisibles repercusiones en el ámbito político, económico y social de la región.











