Canberra, Australia - Los peores incendios forestales que ha visto Australia en años se han extendido por el sudeste del país, forzando evacuaciones masivas y dejando a las autoridades advirtiendo sobre condiciones "catastróficas" que se esperan en los próximos días.
Las llamas han devorado miles de hectáreas de terreno en los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, destruyendo casas y obligando a los residentes a huir de sus hogares. Según los informes, al menos 100 incendios siguen activos en la región, avivados por fuertes vientos y altas temperaturas.
"Nos enfrentamos a condiciones catastróficas en los próximos días", dijo el comisionado rural de bomberos de Nueva Gales del Sur, Shane Fitzsimmons. "Estamos viendo fuegos que se mueven a una velocidad y una intensidad que son simplemente sin precedentes".
Los bomberos y los servicios de emergencia han trabajado incansablemente para combatir las llamas y evacuar a las comunidades en riesgo. Cientos de casas han sido destruidas y al menos tres personas han muerto a causa de los incendios.
Las autoridades han advertido a los residentes que se preparen para lo peor, ya que se espera que las condiciones empeoren aún más en los próximos días con la llegada de vientos fuertes y temperaturas extremas. Se ha instado a la población a mantenerse alerta y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
Estos incendios forestales se producen en medio de una grave sequía que afecta a gran parte de Australia, lo que ha contribuido a crear condiciones extremadamente peligrosas para los incendios. Los expertos advierten que el cambio climático está exacerbando la intensidad y frecuencia de estos eventos catastróficos.
A medida que las llamas continúan propagándose, las autoridades luchan desesperadamente por controlar la situación y proteger a las comunidades en riesgo. Mientras tanto, los residentes de la región se enfrentan a una lucha por la supervivencia en medio de este desastre natural sin precedentes.









