La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, salió al paso de los señalamientos sobre un supuesto acercamiento económico irregular entre su país y Estados Unidos. Durante un acto en el Palacio de Miraflores, Rodríguez afirmó que "las relaciones económico-comerciales entre los Estados Unidos y Venezuela no son extraordinarias, ni irregulares".
La mandataria interina buscó desmentir los rumores que han circulado en los últimos días sobre un supuesto entendimiento entre Caracas y Washington en el ámbito económico. Rodríguez aseguró que estas relaciones "no son extraordinarias", en un intento por normalizar los vínculos entre ambos países, que han estado marcados por la tensión y el conflicto durante gran parte de la última década.
Venezuela y Estados Unidos han mantenido una relación tensa y conflictiva desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999. Durante los gobiernos de Chávez y Nicolás Maduro, Washington ha impuesto una serie de sanciones económicas y financieras a funcionarios y empresas venezolanas, en un esfuerzo por aislar al régimen socialista.
Sin embargo, en los últimos meses se han producido algunos gestos de acercamiento entre ambos países, como el levantamiento de algunas restricciones por parte de Estados Unidos y la reanudación de las exportaciones de petróleo venezolano a suelo estadounidense. Estos movimientos han generado especulaciones sobre una posible normalización de las relaciones.
Ante este contexto, las declaraciones de Rodríguez buscan enviar un mensaje de cautela y moderación, evitando alimentar expectativas sobre un giro radical en las relaciones bilaterales. La mandataria interina ha insistido en que los vínculos económicos y comerciales "no son extraordinarios", en un intento por restarle importancia a los recientes avances.
No obstante, expertos consultados señalan que, más allá de las palabras de Rodríguez, es innegable que se ha producido cierto acercamiento entre Caracas y Washington en los últimos meses, motivado por factores como la crisis económica y humanitaria que atraviesa Venezuela y el interés de Estados Unidos por garantizar el suministro energético.










