El Ministerio del Interior ha anunciado que las fuerzas de seguridad serán "flexibles" y no multarán de inmediato a los conductores que no lleven la baliza luminosa V-16, una medida obligatoria desde el 1 de enero que busca reducir los atropellos mortales a peatones.
El ministro Fernando Grande-Marlaska señaló que el objetivo no es "sancionador o recaudatorio", sino salvar vidas. Explicó que la V-16 evita el riesgo de bajar del vehículo, es visible a un kilómetro de distancia y se integra en el sistema de vehículo conectado para informar a otros conductores.
Marlaska indicó que España es el primer país en implantar esta medida, mientras que Reino Unido y Luxemburgo han suspendido el uso de los tradicionales triángulos de emergencia por su peligrosidad. Aunque no tienen datos precisos, el ministro se mostró "razonablemente optimista" en el cumplimiento de la nueva normativa, con unos 3.000 vehículos usando ya la baliza V-16.
Ante las críticas sobre privacidad y supuestos mapas de balizas activadas, Marlaska aseguró que no hay tratamiento de datos geolocalizados y que no entrará en ese debate, pues la prioridad es la seguridad vial. Destacó que el 10% de las 1.119 víctimas mortales en carretera durante 2025 fueron peatones atropellados, muchos de ellos al colocar triángulos.
Por ello, el Gobierno considera "imprescindible" la adopción de la baliza V-16 para reducir estos lamentables accidentes. Aunque habrá un periodo de "flexibilidad" sin multas, las autoridades confían en que los conductores se adapten rápidamente a esta nueva medida de seguridad.








