El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, condenó enérgicamente la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), calificando el incidente como un "acto de terrorismo interno" y exigiendo que las autoridades federales se retiren de la ciudad.
Frey, un demócrata moderado que fue reelecto recientemente, cuestionó la versión oficial del gobierno federal, que asegura que los agentes actuaron en defensa propia cuando Good intentó atropellarlos con su vehículo. El alcalde afirmó que esa versión es "basura" y que tiene "dos ojos" para ver lo que realmente sucedió.
La muerte de Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, ha desatado protestas en Mineápolis y otras ciudades del país, en medio de un debate nacional sobre el papel de las agencias de inmigración y la seguridad pública.
Frey, que ha sido una voz crítica de las políticas migratorias del expresidente Donald Trump, aseguró que la presencia de más de 2.000 agentes federales en Mineápolis y la contigua St. Paul no está brindando seguridad, sino "causando caos y desconfianza". En un lenguaje contundente, el alcalde les exigió a los agentes de ICE que se "larguen de una maldita vez" de su ciudad.
Hijo de bailarines y abogado de profesión, Frey asumió la alcaldía de Mineápolis en 2018 y ha tenido que lidiar con una serie de desafíos, como las protestas por la muerte de George Floyd y el aumento de la delincuencia. A pesar de ser considerado un demócrata moderado, el alcalde ha adoptado una postura firme contra las redadas migratorias y ha prohibido el uso de la infraestructura municipal para este tipo de operaciones.
El caso de Renee Nicole Good ha puesto de relieve las tensiones entre las autoridades locales y federales en torno a la política migratoria, y ha generado nuevas llamadas para reformar o incluso desmantelar agencias como ICE.











