El reconocido abogado constitucionalista Enrique Anaya cumplió este miércoles siete meses encarcelado en El Salvador, acusado de blanqueo de capitales bajo un proceso que se mantiene en secreto. Anaya, un fuerte crítico del gobierno del presidente Nayib Bukele, ha sido señalado por organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Amnistía Internacional por la presunta vulneración de sus derechos.
Anaya fue detenido el 7 de junio de 2025 por la Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador, que lo acusa de lavado de dinero. Sin embargo, las autoridades no han brindado detalles sobre los cargos ni el proceso judicial que enfrenta el abogado.
Según la organización humanitaria Cristosal, Anaya "ha sido una figura clave en la defensa de la institucionalidad democrática y el orden constitucional" en el país centroamericano. Desde su experiencia como jurista, ha presentado demandas ante instancias nacionales e internacionales, cuestionando leyes y resoluciones que, a su criterio, vulneran principios fundamentales.
Anaya ha sido un fuerte crítico del gobierno de Bukele, enfocándose principalmente en aspectos jurídicos. Antes de su detención, había denunciado lo que consideraba irregularidades en el proceso penal que enfrenta la abogada anticorrupción Ruth López, otra opositora del mandatario salvadoreño.
La CIDH emitió medidas cautelares a favor de Anaya el 23 de septiembre pasado, ante el "riesgo de daño irreparable" a sus derechos a la vida, integridad y salud. Según reportes de la prensa local, estas medidas se habrían adoptado a mediados de octubre.
Organizaciones como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) han denunciado que El Salvador ha utilizado su sistema penal "como arma para castigar a quienes defienden derechos humanos". Las detenciones de activistas y opositores también han generado críticas de una relatora de la ONU.
El caso de Enrique Anaya se suma a la creciente preocupación internacional por la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales en El Salvador bajo el gobierno de Nayib Bukele, quien ha sido señalado por concentrar cada vez más poder y socavar la independencia de las instituciones.












