Nasry Asfura, el recién electo presidente de Honduras, ha anunciado las 10 primeras decisiones que tomará al asumir el gobierno el próximo 27 de enero. Estas medidas buscan abordar algunos de los principales desafíos que enfrenta el país, como la corrupción, la inseguridad y la crisis económica.
Entre las acciones prioritarias se encuentra la creación de una comisión anticorrupción independiente, que tendrá la tarea de investigar y sancionar a funcionarios públicos involucrados en actos de corrupción. Asfura ha prometido dar total autonomía y recursos a este organismo para que pueda cumplir con su labor de manera efectiva.
Otra de las iniciativas clave es la reforma del sistema de seguridad pública, incluyendo la depuración y profesionalización de la Policía Nacional. El mandatario electo ha anunciado la implementación de un plan integral para combatir el crimen organizado y reducir los altos índices de violencia que aquejan a Honduras.
En el ámbito económico, Asfura ha planteado medidas para reactivar la economía y generar más empleo. Entre ellas se encuentran la simplificación de trámites y la reducción de impuestos para incentivar la inversión privada, así como la puesta en marcha de programas de capacitación y apoyo a pequeños y medianos empresarios.
Adicionalmente, el nuevo gobierno se ha comprometido a mejorar la calidad de los servicios públicos, como la salud y la educación, a través de la asignación de mayores recursos y la implementación de reformas estructurales. Asimismo, se ha anunciado la creación de un plan nacional de infraestructura para modernizar y ampliar la red de carreteras, puertos y aeropuertos del país.
Otras medidas incluyen la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y el fortalecimiento de los programas sociales dirigidos a los sectores más vulnerables de la población.
Estas 10 primeras decisiones de Nasry Asfura reflejan su compromiso de abordar los principales problemas que aquejan a Honduras y de impulsar un cambio significativo en la forma de gobernar. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas dependerá de su capacidad para movilizar recursos, generar consensos y superar los desafíos políticos y sociales que enfrentará durante su mandato.












