El reciente ataque de Estados Unidos a Venezuela, con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, evidencia los riesgos de mezclar el crimen organizado con el uso de la fuerza militar, advierte la experta en derecho internacional Celeste Leite dos Santos.
En un artículo publicado, Leite dos Santos recuerda que el Artículo 2 (4) de la Carta de la ONU prohíbe que los Estados usen la fuerza contra la integridad territorial o la soberanía de otro país, excepto en legítima defensa o con autorización del Consejo de Seguridad. Además, el derecho humanitario internacional establece que incluso en operaciones militares deben respetarse principios como proporcionalidad, distinción y necesidad.
"Atacar líderes extranjeros bajo el pretexto de combatir carteles transnacionales, sin el consentimiento del Estado, viola estos principios, ya que mezcla objetivos criminales con acción militar", advierte la experta. Esto podría sentar un "precedente peligroso" sobre la autonomía e independencia de las naciones.
En lugar de intervenciones unilaterales, Leite dos Santos propone que los países trabajen en cooperación, intercambien información, apoyen investigaciones y detengan criminales usando sus propios sistemas legales. Fortalecer los tribunales, capacitar a los agentes y garantizar la aplicación justa de las leyes serían medidas más efectivas y duraderas que la ocupación militar.
Paralelamente, la experta señala que atacar la corrupción, proteger las instituciones y crear oportunidades sociales y económicas son igual de importantes que las acciones de represión para reducir el espacio en el que prosperan los carteles y las pandillas.
"La solución está en el equilibrio: actuar dentro de los límites de la justicia, con cooperación y planificación, respetando los tratados internacionales, en lugar de recurrir a la fuerza unilateral", concluye.








