El periodista mexicano Julián Mazoy, quien reporta para SDP y Radio Fórmula Sonora, fue retenido durante 17 horas por las autoridades venezolanas al intentar ingresar a ese país a través de la frontera con Colombia. Mazoy y su colega colombiano Jeff Martínez fueron despojados de sus teléfonos celulares y mantuvieron incomunicados hasta que finalmente fueron liberados.
El director de noticias y producción de Grupo Fórmula, Ricardo Muñoz, confirmó que Mazoy se encontraba a salvo en Colombia después de la retención. Mencionó que el periodista mexicano se había trasladado a Venezuela por una "situación periodística personal", a pesar de que Fórmula había decidido previamente no enviar reporteros a ese país por cuestiones de seguridad.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela informó que desde las 8:50 pm del 7 de enero, hora local, Mazoy y Martínez estaban incomunicados y sin poder ser ubicados después de intentar cruzar la frontera entre Colombia y Venezuela por Tienditas. La organización gremial señaló que son decenas de periodistas los que han intentado ingresar a Venezuela por la frontera y las autoridades venezolanas lo han impedido.
Tras ser liberado, Mazoy publicó un video condenando la retención ilegal a la que fueron sometidos él y su colega colombiano. "Retenidos ilegalmente por el delito de ser periodistas en territorio venezolano. 17 horas, con la intención de sostenernos candidatos infinitas más de tiempo si no hubiera sido por las redes sociales. Gracias por la presión que ejercieron para que el gobierno venezolano decidiera soltarnos", dijo el periodista mexicano.
Este incidente se suma a la larga lista de obstáculos y restricciones que enfrentan los periodistas extranjeros para ingresar a Venezuela y ejercer su labor informativa en el país. Las autoridades venezolanas han sido acusadas repetidamente de limitar el acceso a la información y dificultar el trabajo de los medios de comunicación, especialmente aquellos que son críticos con el gobierno.
La retención de Julián Mazoy y la situación de otros colegas que han intentado ingresar a Venezuela pone de manifiesto la compleja y peligrosa realidad que enfrentan los periodistas en ese país, donde la libertad de prensa y el derecho a la información siguen siendo severamente restringidos.

