El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que Venezuela utilizará los ingresos generados por la venta de petróleo para comprar exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos.
Esta medida, según Trump, tiene como objetivo fortalecer los lazos comerciales entre ambos países y reducir la dependencia de Venezuela de otros mercados internacionales. "Venezuela tiene una gran cantidad de ingresos petroleros que pueden ser utilizados para adquirir bienes y servicios de Estados Unidos. Vamos a asegurarnos de que esos fondos se destinen únicamente a la compra de productos made in USA", declaró el mandatario estadounidense.
La decisión se enmarca en la estrategia de la administración Trump de ejercer una mayor presión económica sobre el gobierno de Nicolás Maduro, al tiempo que busca ampliar las oportunidades comerciales para las empresas estadounidenses en Venezuela. Desde la Casa Blanca se considera que esta medida puede contribuir a debilitar aún más al régimen chavista, que enfrenta una profunda crisis económica y social.
"Queremos que Venezuela use su dinero para comprar nuestros productos, no para financiar actividades ilegales o corruptas. Vamos a vigilar de cerca que se cumpla con este nuevo requisito", advirtió Trump.
Por su parte, el gobierno de Maduro no se ha pronunciado oficialmente sobre este anuncio. Sin embargo, analistas consideran que la medida profundizará aún más la dependencia económica de Venezuela respecto a Estados Unidos, limitando sus opciones para diversificar sus relaciones comerciales internacionales.
Algunos expertos señalan que esta decisión podría generar tensiones adicionales entre Washington y Caracas, en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan su peor momento en décadas, con fuertes sanciones económicas impuestas por Estados Unidos al régimen chavista.











