La detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos ha generado reacciones encontradas en países de Latinoamérica, donde la postura adoptada por distintos gobiernos no necesariamente refleja el sentir de la opinión pública en la región.
Según un sondeo realizado por Áltica Research entre el 3 y 4 de enero de 2026, la mayoría de la población en Costa Rica (87%), Chile (78%) y Colombia (77%) respaldaron la acción de Estados Unidos, mientras que en México la opinión está dividida, con un 43% a favor y un 42% en contra.
El contraste es particularmente visible en Colombia, donde el discurso del presidente Gustavo Petro ha cuestionado la actuación de Estados Unidos, a pesar de que la opinión pública de su población se ubica entre las que más apoyan esa medida.
"Los datos confirman que la ciudadanía latinoamericana razona con una lógica distinta a la de las élites políticas. Para muchas personas, la prioridad no es una defensa abstracta de la soberanía, sino la búsqueda de soluciones pragmáticas frente a crisis concretas como la inseguridad y la migración", afirmó Cándido Martínez Manrique, Director de Áltica Research.
El estudio también reveló que tres de cada cuatro ciudadanos en Chile y Costa Rica consideran verdaderas las acusaciones de narcotráfico formuladas por Donald Trump contra Maduro, mientras que en México la opinión pública se muestra dividida y con un elevado porcentaje de indecisos.
Uno de los hallazgos más relevantes se relaciona con la percepción de vulnerabilidad regional. Ecuador lidera en América Latina el temor a una posible intervención militar de Estados Unidos en su propio territorio, con un 78% de los encuestados considerando plausible ese escenario, incluso cuando su gobierno ha celebrado la caída del régimen venezolano.
La encuesta también revela un consenso regional sobre el futuro político de Venezuela: la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos prefiere que el poder sea asumido por la oposición venezolana, por encima de una autoridad impuesta por Estados Unidos o la continuidad del chavismo. La opinión pública apuesta mayoritariamente por una transición interna, legal e institucional.
"Lejos de una reacción automática o ideológica, la ciudadanía latinoamericana está deliberando, ponderando riesgos y expresando una clara preferencia por soluciones democráticas. América Latina no está dormida: está pensando", concluyó Martínez Manrique.












