El primer ministro de Canadá, Mark Carney, realizará una visita oficial a China del 14 al 17 de enero centrada en el relanzamiento de las relaciones políticas y comerciales entre los dos países. Esta visita se produce en un momento de creciente tensión geopolítica con Estados Unidos.
Tras la reunión del G7 en Japón el año pasado, donde Canadá y China tuvieron diferencias sobre temas como el comercio y los derechos humanos, esta visita busca recomponer los lazos entre ambas naciones. Carney espera poder avanzar en áreas como la cooperación económica y la coordinación en asuntos internacionales.
Las relaciones entre Canadá y China se han enfriado en los últimos años debido a varios factores. Por un lado, Canadá se alineó con Estados Unidos en el conflicto comercial con China, lo que generó tensiones. Por otro lado, el arresto en Canadá de la ejecutiva de Huawei Meng Wanzhou a pedido de Estados Unidos también deterioró los vínculos.
Ahora, con la visita de Carney, se espera que ambos países puedan encontrar un terreno común y relanzar una asociación estratégica que les permita hacer frente a los desafíos geopolíticos en un mundo cada vez más polarizado.
Después de su visita a China, el primer ministro canadiense viajará a Davos, Suiza, para participar en el Foro Económico Mundial. Allí tendrá la oportunidad de reunirse con líderes mundiales y abordar los principales temas de la agenda global.
La visita de Carney a China llega en un momento delicado, con las tensiones entre Occidente y Rusia por la guerra en Ucrania, y el creciente enfrentamiento entre Estados Unidos y China por temas como Taiwán. En este contexto, Canadá buscará posicionarse como un interlocutor clave que pueda tender puentes entre las principales potencias.











