Según un análisis de la calificadora Moody's Ratings, la destitución del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tendrá un efecto limitado en los precios globales del petróleo a largo plazo, ya que no cambiaría sustancialmente el suministro de crudo del mercado.
La agencia explicó que, si bien la salida de Maduro podría facilitar el regreso de compañías petroleras estadounidenses e internacionales a Venezuela, país que posee algunas de las reservas de crudo pesado sin explotar más grandes del mundo, la magnitud de la inversión requerida y el tiempo necesario para aumentar la producción harían poco probable que este cambio tenga un impacto a mediano plazo en los precios globales.
Moody's señaló que, en el corto plazo, el petróleo venezolano que llegue a Estados Unidos ampliaría los diferenciales del crudo pesado, lo que beneficiaría modestamente a las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo. Sin embargo, los amplios diferenciales también ejercerían una presión moderada sobre productores canadienses.
En cuanto a las empresas petroleras, la agencia indicó que los principales beneficiados serían los productores estadounidenses con participación actual o histórica en Venezuela, como Chevron, ConocoPhillips y ExxonMobil. Las compañías europeas como Eni y Repsol también estarían bien posicionadas.
No obstante, el atractivo de Venezuela para las grandes inversiones dependería de cambios sustanciales en su gobierno y de una mejora sostenida de la seguridad y la confianza en la inviolabilidad de los contratos. Moody's explicó que se requerirían enormes inversiones y muchos años para elevar la producción petrolera del país a los máximos históricos.
Por lo tanto, cualquier beneficio para las empresas de petróleo y gas probablemente se materializaría a largo plazo y dependería del tamaño y el momento de dichas inversiones. Una producción adicional significativa de Venezuela podría incluso ejercer presión a la baja en los precios del crudo, dependiendo de cómo se ajusten las fuentes de suministro global a largo plazo.










