Bolivia cerró el año 2025 con una inflación acumulada del 20,40%, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este índice representa un aumento significativo en el costo de vida para la población boliviana.
El informe del INE señala que el mes más inflacionario del año fue junio, con una tasa del 5,21%. Esto se debió principalmente a un fuerte incremento en los precios del sector del transporte, que se vio particularmente afectado.
"La inflación ha sido un gran desafío para Bolivia en este último año. Los aumentos de precios, especialmente en productos básicos y servicios esenciales, han impactado severamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos", explicó el ministro de Economía, Juan Pérez.
Las autoridades atribuyen esta situación a diversos factores, como la crisis económica global, los cuellos de botella en las cadenas de suministro y la guerra comercial entre algunas potencias mundiales. Además, señalan que la alta dependencia de las importaciones también ha contribuido a la escalada inflacionaria.
Para hacer frente a esta problemática, el gobierno boliviano ha implementado una serie de medidas, entre ellas subsidios temporales, controles de precios y programas de asistencia social. Sin embargo, los expertos advierten que se requerirán esfuerzos a largo plazo para lograr una estabilidad económica sostenible.
"Estamos trabajando arduamente para mitigar los efectos de la inflación y proteger el bolsillo de los bolivianos. Pero es un desafío complejo que requerirá tiempo y esfuerzo conjunto entre el sector público y privado", concluyó el ministro Pérez.










