Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interceptaron y se incautaron este miércoles de un petrolero con bandera rusa que había estado eludiendo el bloqueo marítimo impuesto por Washington a las exportaciones petroleras de Venezuela.
La operación tuvo lugar cerca de Finlandia, en aguas internacionales, después de que el barco, originalmente conocido como Bella-1 y renombrado posteriormente a Marinera, lograra escapar del cerco en el Caribe y rechazara los intentos de la Guardia Costera estadounidense de abordarlo.
Según informaron fuentes oficiales, en la zona donde se produjo la incautación también había presencia de buques de guerra rusos, incluido un submarino enviado por Moscú para escoltar al petrolero sancionado. Sin embargo, no hubo enfrentamientos reportados entre las fuerzas de ambos países.
La acción se enmarca dentro de los esfuerzos de la administración Trump por reforzar el "bloqueo" a las exportaciones petroleras de Venezuela, una medida que Washington ha impuesto como parte de su campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Funcionarios estadounidenses indicaron que la incautación del Marinera se produjo pocos días después de que fuerzas especiales de EEUU llevaran a cabo una redada en Caracas con el objetivo de capturar al presidente venezolano y extraditarlo a Estados Unidos, donde enfrentaría cargos por presunto tráfico de drogas.
Aunque aún no se ha confirmado el destino final del petrolero incautado, algunas fuentes apuntan a que podría ser llevado a aguas territoriales británicas. La operación forma parte de los esfuerzos de Washington por asfixiar económicamente al gobierno de Maduro y forzar su salida del poder.











