Teherán, Irán - El gobierno iraní ha acusado a Estados Unidos de incitar a la violencia y apoyar las protestas que se han extendido a 31 de las 31 provincias del país en las últimas dos semanas. Estas manifestaciones, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, una joven de 22 años que falleció bajo custodia de la policía moral, han dejado al menos 38 personas muertas según las autoridades.
Las protestas, que han visto a mujeres quemando sus velos en señal de rechazo, han sido calificadas por el gobierno iraní como "disturbios" fomentados por "enemigos" del país. En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hossein Amir-Abdollahian, acusó a Estados Unidos de "incitar a la violencia" al apoyar las manifestaciones.
"Estados Unidos y algunos otros países occidentales han estado incitando a los disturbios y la violencia", dijo el ministro en una conferencia de prensa. "Condenamos enérgicamente el apoyo de Estados Unidos a los disturbios y a los grupos que intentan desestabilizar a Irán".
Por su parte, el gobierno estadounidense ha negado estas acusaciones. La portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, afirmó que "Estados Unidos apoya los derechos universales y la dignidad de las mujeres iraníes, que están protestando courageosamente por sus derechos y libertades".
Las protestas en Irán se han extendido a lo largo y ancho del país, con manifestaciones en ciudades como Teherán, Mashhad, Isfahán y Shiraz, entre otras. Los manifestantes han denunciado el autoritarismo del régimen iraní y exigido cambios políticos y sociales.
El gobierno iraní ha respondido con una dura represión, con informes de disparos contra manifestantes desarmados y detenciones masivas. Amnistía Internacional ha condenado la "brutal respuesta" de las autoridades, que han utilizado "fuerza excesiva" contra los manifestantes.
A pesar de la violencia, las protestas continúan extendiéndose y ganando fuerza, desafiando al gobierno iraní en uno de los mayores desafíos que ha enfrentado en años. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación en Irán, con llamados a respetar los derechos humanos y a evitar más derramamiento de sangre.












