Nueve meses después de la trágica noche del 8 de abril de 2025, cuando el techo de la discoteca Jet Set en Santo Domingo, República Dominicana, colapsó durante una fiesta, dejando un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, el Ministerio Público ha presentado una acusación formal y un requerimiento de apertura a juicio contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento.
El colapso ocurrió durante la tradicional "Fiesta de los Lunes", cuando cientos de personas disfrutaban de la música de merengue, salsa y otros géneros populares, amenizada por el reconocido merenguero Rubby Pérez, quien murió en el escenario poco después del trágico incidente.
Entre las víctimas también se encontraban los expeloteros Octavio Dotel y Tony Blanco, el diseñador Martín Polanco, la ejecutiva bancaria Alexandra Grullón y su esposo Eduardo Guarionex Estrella, así como la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, quien fue la primera en alertar al presidente Luis Abinader sobre el desastre.
Según el Ministerio Público, los hermanos Espaillat, como responsables de la operación del local, incurrieron en homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, delitos tipificados en los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano. El juicio preliminar contra ellos comenzará el próximo 12 de enero.
La catástrofe, que vistió de luto a gran parte de la República Dominicana, ha sido calificada como una de las peores tragedias en la historia del país. Nueve meses después, las familias de las víctimas siguen buscando justicia y respuestas sobre lo ocurrido en aquella fatídica noche.





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