El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que pone fin a un litigio de más de 12 años, en el que un hombre de Mataró, Nicanor, recuperará la totalidad de la indemnización tras perder un dedo por la mordedura del perro de su vecina.
La historia se remonta al 26 de agosto de 2013, cuando el pastor alemán de Tatiana, conducido por su hijo y sin bozal, persiguió al bichón maltés de Nicanor. En el intento de Nicanor por evitar el ataque, el perro le mordió la mano, provocando la posterior amputación de su dedo pulgar.
Tras el incidente, Nicanor inició una reclamación judicial contra la propietaria del perro, Tatiana, y su compañía aseguradora, Axa Seguros Generales, S.A., solicitando una indemnización por los daños sufridos.
Inicialmente, el Juzgado de Primera Instancia de Mataró falló a favor de Nicanor, condenando a Tatiana y a su aseguradora a pagar 298.977,73 euros más intereses. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Barcelona posteriormente consideró que había culpa compartida y redujo la indemnización a la mitad.
Ante esta decisión, Nicanor recurrió ante el Tribunal Supremo, que finalmente ha estimado sus argumentos y ha determinado que la responsabilidad es exclusiva de la propietaria del perro y su aseguradora, sin posibilidad de futuras reducciones.
El Supremo ha descartado la concurrencia de culpas y ha restablecido la responsabilidad íntegra de Tatiana y Axa Seguros Generales, S.A. Según el tribunal, la actuación de Nicanor al alzar a su propio perro para evitar el ataque fue una respuesta lógica y previsible, y el verdadero factor determinante del daño fue la ausencia de bozal y el control insuficiente del pastor alemán.
La sentencia del Tribunal Supremo significa que Tatiana y Axa Seguros Generales, S.A. deberán pagar de forma solidaria los 298.977,73 euros más los intereses que ya había fijado el Juzgado de Primera Instancia de Mataró. Esta resolución pone fin a un largo proceso judicial y reconoce que la pérdida del dedo de Nicanor solo puede imputarse a quienes tenían la obligación legal de garantizar la seguridad.











