La Casa Blanca ha advertido a Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del chavismo en Venezuela, que podría correr la misma suerte que Nicolás Maduro si no facilita la gobernabilidad de Delcy Rodríguez, la presidenta interina del país. Según informó Reuters, Estados Unidos quiere que Cabello, considerado el número dos del régimen durante la etapa de Maduro, ayude a Rodríguez a mantener el orden durante este período de transición.
Cabello, quien controla las fuerzas de seguridad y los colectivos de motorizados, grupos de choque de civiles que generan miedo a la población, salió a las calles poco después de la captura de Maduro, rodeado de policías y militares armados. Esta acción lo posiciona como uno de los pocos leales al expresidente que Donald Trump decidió mantener como gobernante temporal, junto a Vladimir Padrino López, ministro de Defensa.
Sin embargo, la información apunta a que Cabello no ha sido elegido como sucesor de Maduro, a pesar de ser considerado el número dos del régimen. En su lugar, Delcy Rodríguez, junto a su hermano Jorge, presidente de la Asamblea, se han impuesto. Esta situación genera temor en Washington, dado el historial de rivalidad entre Cabello y los Rodríguez.
Ahora, Estados Unidos busca someter a un tutelaje a los dirigentes venezolanos, asegurando que le van a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a precio de mercado, y que ese dinero lo va a manejar el propio presidente americano "en beneficio de la gente de Venezuela y Estados Unidos".
La Casa Blanca quiere mantener la estabilidad en Venezuela durante este período de transición, y para ello ha decidido confiar en algunos de los hombres fuertes del chavismo, a pesar de las acusaciones de narcotráfico que pesan sobre ellos. Sin embargo, la dinámica de poder entre los diferentes actores políticos en el país sigue siendo incierta y podría generar nuevos desafíos en los próximos días.


