La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, asumió el lunes el poder tras una sorpresiva incursión militar estadounidense que dejó decenas de muertos, incluidos 55 militares cubanos y venezolanos. Rodríguez, quien era la vicepresidenta de Nicolás Maduro, enfatizó que el gobierno de Venezuela rige en el país y que no hay "agente externo que gobierna Venezuela".
Sin embargo, poco después, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que venderá el petróleo de Venezuela y manejará las ganancias, lo que sugiere una fuerte influencia externa en el país. Rodríguez enfrenta el desafío de reacomodar el chavismo sin Maduro, bajo la enorme presión de Estados Unidos.
El interinato de Rodríguez tiene una duración máxima de 180 días, tras lo cual el gobierno tendrá que llamar a elecciones. Según analistas, el objetivo principal es ganar tiempo para consolidar el reacomodo y aprovechar que las demandas de Washington están centradas en el tema petrolero.
Rodríguez nombró a un nuevo "zar económico" y mantiene intacto el resto del gabinete de Maduro, con figuras clave como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. Además, decretó siete días de duelo nacional por los muertos en el ataque de Estados Unidos.
La situación en Venezuela sigue siendo volátil y la transición de poder enfrenta importantes desafíos, tanto a nivel interno como en su relación con Estados Unidos. La comunidad internacional estará atenta a los próximos pasos del gobierno interino de Rodríguez.












