El lehendakari de País Vasco, Imanol Pradales, ha condenado de manera "rotunda" el ataque a la tienda que regenta en Vitoria la familia de la parlamentaria vasca de Vox, Amaia Martínez.
Pradales defendió en redes sociales que "la libertad, el reconocimiento del otro y el respeto al diferente son la base de la democracia, aunque sean diametralmente opuestas a las nuestras". El ataque se materializó en una pintada en la persiana del comercio que decía "Contra el fascismo".
La parlamentaria de Vox denunció el hecho y advirtió a "los terroristas" que "ni pudieron, ni pueden, ni podrán" con ellos. Vox acusó al PNV, PSOE y al propio Pradales de "señalar sus objetivos" con el "beneplácito" de las autoridades.
El incidente se produce en un contexto de creciente polarización política en País Vasco, donde Vox ha logrado una importante representación en los últimos comicios. La condena unánime del lehendakari busca reafirmar el compromiso con la democracia y el respeto a la diversidad, incluso frente a posturas ideológicas antagónicas.
Pradales resaltó que "la libertad, el reconocimiento del otro y el respeto al diferente" deben ser la base de la convivencia, más allá de las diferencias políticas. Su mensaje busca calmar los ánimos y evitar que este tipo de ataques se repitan, en un intento por preservar la estabilidad institucional en la región.
La reacción de Vox, por su parte, refleja la creciente tensión entre este partido y el establishment político vasco, al que acusa de señalar a sus militantes como "objetivos" de posibles acciones violentas. Este episodio evidencia la compleja realidad política que atraviesa País Vasco en la actualidad.











