El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.) ha denunciado la "grave situación" que viven los ertzainas destinados en la Comisaría de Donostia, atribuida directamente a la "mala planificación y el caos organizativo del Departamento de Seguridad" durante unas obras que se prolongan sin que exista una adecuada gestión de riesgos laborales.
Según el sindicato, esta situación es "absolutamente inadmisible", ya que los agentes se ven obligados a desarrollar su trabajo en condiciones de "frío y humedad extremas", producto de lo que califican como "incompetencia, la falta de planificación y el absoluto desprecio del Departamento de Seguridad por la salud de sus propios trabajadores".
Las obras iniciadas en la comisaría, según el Si.P.E., no han mejorado las condiciones de trabajo y se han convertido, por el contrario, en un ejemplo más de gestión negligente. Los profesionales que prestan servicio en el edificio se enfrentan a un escenario caótico, donde no existen soluciones provisionales eficaces y los riesgos para su integridad física son evidentes.
La problemática se agrava especialmente durante la ola de frío que atraviesa la región, dado que gran parte de las instalaciones carece de calefacción. Los vestuarios, tanto masculinos como femeninos, son los espacios más afectados, obligando a los ertzainas a cambiarse y asearse en condiciones de frío y humedad extremas, un entorno claramente "incompatible con la salud y la seguridad de los trabajadores".
El sindicato subraya que estas circunstancias son "absolutamente incompatibles con cualquier estándar mínimo de prevención de riesgos laborales". Además, advierte que la situación constituye una "vulneración flagrante de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales" y recuerda que la Administración tiene la obligación legal de garantizar unas condiciones de trabajo seguras y dignas.
La exposición prolongada a bajas temperaturas y altos niveles de humedad puede debilitar el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de resfriados, gripes y neumonías. De igual manera, el Si.P.E. advierte que estas condiciones pueden derivar en patologías dermatológicas como dermatitis, alteraciones de la microbiota cutánea, infecciones por hongos, entre las que se incluye el conocido "pie de atleta", e incluso fungosis, afectando directamente la salud de los profesionales.
Desde el sindicato aseguran que esta situación no es puntual ni sobrevenida, sino consecuencia directa de una "falta de planificación estructural por parte del Departamento de Seguridad", que ha priorizado la ejecución de las obras sin establecer medidas alternativas eficaces para proteger la salud de los trabajadores. En este sentido, Juan Carlos Sáenz, secretario de Organización del Si.P.E., señala: "No se puede normalizar que los ertzainas desarrollen su labor en condiciones que ponen en riesgo su salud".
Ante la gravedad de los hechos, el Si.P.E. ha presentado ya una denuncia ante la Inspección de Trabajo, al considerar que la Administración está incurriendo en un "incumplimiento grave de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales". El sindicato exige la adopción inmediata de medidas correctoras, la restitución urgente de unas condiciones térmicas adecuadas y la puesta en marcha de soluciones que eviten que situaciones como esta vuelvan a repetirse.
Desde el Si.P.E. advierten que continuarán utilizando "todas las vías legales, sindicales y administrativas necesarias" hasta que se garantice la seguridad, la salud y la dignidad profesional de los ertzainas destinados en la Comisaría de Donosti. Como concluyen, "la falta de previsión y la desidia no pueden seguir pagándose con la salud de los trabajadores".












