El Ministerio de Educación de Bolivia emitió una resolución que establece medidas para garantizar el acceso, permanencia y atención de estudiantes con discapacidad, dificultades de aprendizaje y Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el sistema educativo.
La Resolución Ministerial 001/2026 representa un avance significativo en la inclusión de este grupo vulnerable. Una de las principales disposiciones es la prohibición expresa de cualquier tipo de rechazo o exclusión de estudiantes por motivos de discapacidad, dificultades de aprendizaje o TEA, tanto en el proceso de inscripción como a lo largo de su trayectoria educativa.
"Está prohibido rechazar a estudiantes por motivo de discapacidad, dificultades en el aprendizaje, talento extraordinario o trastorno del espectro autista, tanto en el periodo de inscripción como en todo el proceso educativo", especifica el artículo 20 de la normativa.
Además, la resolución define procedimientos para la detección y "atención temprana" de necesidades educativas especiales. Cuando un docente identifique estas características en un estudiante, deberá informar al director, quien a su vez remitirá el informe a la subdirección de educación alternativa y especial, para que se gestione la evaluación psicopedagógica integral o, de ser necesario, una evaluación médica o psicológica especializada.
En el caso de estudiantes con discapacidad, la normativa recomienda que los padres "matriculen simultáneamente" en unidades educativas regulares y centros de educación especial, a fin de brindar una atención integral. Para aquellos con discapacidad grave o muy grave, se habilitan alternativas como la educación en centros especializados o el Programa "Educación Sociocomunitaria en Casa", en el cual un maestro acude al domicilio del estudiante.
Para los estudiantes con Trastorno del Espectro Autista, la resolución establece que "todos los estudiantes con Trastorno del Espectro Autista deberán ser inscritos en las unidades educativas del Subsistema de Educación Regular sin restricción alguna", permitiendo además la inscripción simultánea en centros de educación especial para recibir apoyo técnico-pedagógico, de acuerdo al nivel de autismo. Asimismo, se establece la adaptación curricular obligatoria y la presentación de informes profesionales que orienten la atención en el aula.
Esta resolución representa un avance fundamental en la inclusión educativa de estudiantes con discapacidad y trastornos del desarrollo en Bolivia, al establecer medidas concretas para garantizar su acceso, permanencia y atención adecuada en el sistema educativo. Expertos en el área celebran esta normativa como un paso importante hacia una educación más justa e igualitaria.











