La Península de Valdés, en la provincia de Chubut, Argentina, es un destino turístico de gran importancia a nivel nacional e internacional. Sin embargo, los propietarios del campo donde se ubican dos de los principales atractivos de la región, los miradores de la ping inera y de Boca de la Caleta, han decidido cerrar el acceso a estos sitios, generando un fuerte rechazo en el sector turístico local.
Después de más de dos décadas de libre acceso, los propietarios del campo han colocado candados en los ingresos a estos caminos, prohibiendo el ingreso de turistas. La medida fue calificada como "arbitraria" y "caprichosa" por los prestadores de servicios turísticos de Puerto Madryn y la zona, quienes aseguran que esta decisión perjudica gravemente a la economía local.
Según Santiago Sussanich, titular de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo, los propietarios habrían solicitado una "suma exorbitante de dinero" a las autoridades de Turismo y la administración del área protegida, a cambio de permitir el acceso. Al no llegar a un acuerdo, los dueños del campo optaron por cerrar los ingresos.
Uno de los principales atractivos afectados es el mirador de Boca de la Caleta, donde los turistas pueden observar el fenómeno de las orcas, uno de los pocos lugares del mundo donde se puede presenciar este espectáculo natural. Asimismo, la ping inera es otro de los sitios muy visitados en la Península de Valdés, junto a Punta Tombo.
Los prestadores turísticos de la zona lamentan esta medida, que consideran una "mera demostración de poder" por parte de los propietarios, sin que exista una justificación real más allá de intereses económicos. Esperan que las autoridades puedan mediar y encontrar una solución que permita el acceso a estos sitios, fundamentales para el desarrollo del turismo en la región.






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