Los manifestantes panameños se dirigían a las inmediaciones de la residencia del embajador de Washington en Panamá, Kevin Marino Cabrera, en la localidad de La Cresta, en la capital, pero fueron bloqueados por los cordones de seguridad a cargo de agentes del orden.
El coordinador del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), Jorge Guzmán, recordó a los uniformados que de esa manera cometen una flagrante violación del derecho a manifestarse, avalado por la Constitución de la República de Panamá.
También les señaló que los ataques contra Venezuela, bajo el falso pretexto de lucha contra el narcotráfico, tienen el verdadero propósito de apoderarse de los recursos naturales del país suramericano de forma violenta, una política injerencista que podría replicarse en cualquier otro país de la región, incluido Panamá.
Por su parte, el artista audiovisual y activista social Pedro Silva señaló a los integrantes de la Policía Nacional que serían ellos, en los cuarteles, el primer blanco de un posible ataque contra esta nación centroamericana y que deberían ponerse del lado de quienes defienden la soberanía nacional y la dignidad de Latinoamérica.
Silva también repudió la manera irrespetuosa en que el diplomático estadounidense respondió la víspera a señalamientos de un diputado en el pleno sobre la agresión a Venezuela ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En estos días, Frenadeso emitió un comunicado para rechazar los ataques a Venezuela y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En el mensaje, aseguraron que "Bombardear no es democracia: es crimen", al tiempo que rechazaron las campañas de desinformación utilizadas para legitimar la agresión militar en la madrugada del 3 de enero último.
"Reafirmamos nuestro compromiso con la paz, entendida como respeto al derecho internacional, a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos", precisa el comunicado del colectivo.
Frenadeso denunció además que, tras el discurso de "democracia" y "seguridad", se oculta la intención de apropiarse de los recursos minerales y energéticos de Venezuela, aun a costa de la vida de su población y de la estabilidad regional.
Desde Panamá, Frenadeso llamó a la comunidad a promover la solidaridad en favor del diálogo y el respeto a la autodeterminación de Venezuela.












