El diputado panameño Jairo Salazar protagonizó un encendido discurso en el que arremetió contra el expresidente estadounidense Donald Trump, a quien calificó como "un pirata de estos tiempos" y acusó de someter a mandatarios latinoamericanos. Además, lanzó una pulla directa al embajador estadounidense en Panamá, Kevin Marino Cabrera, diciendo que "le tiene ganas", a lo que el diplomático respondió con ironía: "¿Nos vemos en Miami? Un fuerte abrazo".
Salazar criticó la falta de posturas firmes del Congreso panameño en temas de soberanía y política internacional, y cuestionó el manejo desigual e injusto del proceso judicial contra el expresidente de Honduras condenado por narcotráfico. Asimismo, recordó la invasión estadounidense a Panamá y las heridas que aún permanecen abiertas en comunidades como El Chorrillo y Colón.
El legislador también denunció lo que considera un debilitamiento de los movimientos estudiantiles y sociales, así como restricciones al derecho a huelga y a la protesta, temas que, a su juicio, tampoco encuentran eco en los espacios de poder.
La respuesta del embajador Marino Cabrera, en tono irónico y diplomático, evidencia la tensión entre Panamá y Estados Unidos en torno a temas de política exterior y soberanía nacional. El intercambio de declaraciones refleja la complejidad de las relaciones entre ambos países y la necesidad de un diálogo constructivo para abordar las diferencias.
La intervención de Salazar ha sacudido el debate político en Panamá, poniendo en evidencia la necesidad de un Congreso más activo y comprometido con la defensa de los intereses nacionales, así como la importancia de mantener una política exterior independiente y soberana.











