El proceso electoral en Bolivia ha entrado en una fase crítica, con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) enfrentando un desafío sin precedentes debido a la masiva inhabilitación de candidaturas para las próximas elecciones subnacionales. Según el presidente del TSE, Gustavo Ávila, de cerca de 34.000 postulantes inscritos, alrededor de 26.000 fueron inhabilitados, lo que representa casi el 80% de las listas.
Esta situación ha generado una carrera contrarreloj para el Órgano Electoral, que debe resolver la crisis y garantizar un proceso electoral seguro, transparente y confiable. El TSE ha convocado a una reunión de Sala Plena ampliada con los vocales nacionales y departamentales, con el objetivo de afinar la organización de las elecciones y adoptar definiciones urgentes frente a la masiva inhabilitación.
Ávila explicó que el traslado del Órgano Electoral a Santa Cruz responde a dos razones centrales: realizar una inducción y explicación operativa a los vocales recientemente designados, y emitir conclusiones inmediatas sobre la organización del proceso. Una de las principales decisiones que se tomarán es fijar una fecha límite para la sustitución de los candidatos inhabilitados, con el fin de no esperar hasta 72 horas antes de las elecciones.
Según el titular del TSE, la alta tasa de inhabilitaciones se debe a la "informalidad por parte de algunas organizaciones políticas", lo que perjudica directamente al proceso y al derecho ciudadano al voto informado. Ávila advirtió que los candidatos inhabilitados ya no pueden subsanar documentación, pero que las organizaciones podrán sustituir postulantes con nuevos nombres que cumplan los requisitos constitucionales.
Además de abordar la crisis de las inhabilitaciones, la Sala Plena también tratará otros temas clave, como el sistema de difusión de resultados preliminares, los cómputos oficiales, la logística electoral y la impresión del material. El objetivo es lograr que la ciudadanía pueda ver resultados en todos los municipios desde las 21:00 del día de votación.
Ávila aseguró que las conclusiones de la Sala Plena se darán a conocer en las próximas horas y garantizó que el proceso será "seguro, transparente y confiable", con un desempeño similar al de las últimas elecciones generales. Sin embargo, la crisis de las inhabilitaciones plantea un desafío importante para el Órgano Electoral, que deberá demostrar su capacidad de gestionar una situación tan compleja.












