La ciudad de La Paz fue escenario de violentos disturbios este lunes, luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) llevara a cabo una protesta que se extendió por más de 15 días. La manifestación, convocada en rechazo al decreto supremo 5503, derivó en grescas, enfrentamientos y destrozos al ornato público.
Según los reportes, la jornada de protesta de la entidad matriz estuvo marcada por actos vandálicos que dejaron un saldo preocupante. Se registraron destrozos en el mobiliario urbano, así como robos y saqueos en diversos puntos del centro de la ciudad. Las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para contener los disturbios, lo que derivó en enfrentamientos violentos entre manifestantes y policías.
"Denunciamos destrozos y robo de [...]", señalaron desde la COB, quienes responsabilizaron a "grupos violentos" por los actos vandálicos registrados durante la protesta. Sin embargo, las autoridades indicaron que investigarán a fondo los hechos para determinar responsabilidades.
La prolongada protesta de la COB se enmarca en el rechazo al decreto supremo 5503, aprobado recientemente por el gobierno. Dicha normativa habría generado malestar entre los trabajadores organizados, quienes exigen su derogación inmediata.
Analistas políticos señalan que esta situación refleja la creciente tensión social en Bolivia, donde diversos sectores han salido a las calles para manifestar su descontento con las políticas gubernamentales. Advierten que, de no encontrarse una salida dialogada, los enfrentamientos podrían agravarse en los próximos días.
Ante este escenario, las autoridades han hecho un llamado a la calma y al diálogo, instando a los manifestantes a expresar sus demandas de manera pacífica. Sin embargo, la violencia registrada este lunes pone de manifiesto la complejidad del conflicto y la necesidad de una solución integral que atienda las preocupaciones de todos los sectores involucrados.











