El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha solicitado que declaren como testigos en su juicio por el caso Koldo la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, entre otros altos cargos.
Ábalos, cuyo abogado ha renunciado a representarlo, ha presentado su escrito de defensa de cara al primer juicio que le sentará en el banquillo por presuntas comisiones ilegales en contratos públicos de mascarillas durante la pandemia, por los que la Fiscalía pide que sea condenado a 24 años de cárcel.
El exministro, que se encuentra en prisión preventiva, solicita su absolución y denuncia la vulneración de derechos, como el de la representación parlamentaria. Pide más de medio centenar de testificales, incluyendo a actuales ministros, la presidenta del Congreso y varios ex altos cargos.
Ábalos busca probar que no influyó en Marlaska y su ex número dos para contratar a la empresa Soluciones de Gestiones, sobre la que pivota el caso. También quiere que declaren su hijo, el exgerente del PSOE Mariano Moreno y varias empleadas del Ministerio de Transportes para aclarar el informe de auditoría encargado por el actual ministro, Óscar Puente.
En su escrito de defensa, el exministro sostiene que no hubo irregularidades en la compra de material sanitario y que no recibió dádivas de las empresas implicadas. Tampoco acepta la acusación de haber mediado para la contratación de su expareja Jéssica Rodríguez o de Claudia Montes en empresas públicas.
Ábalos cita varios ejemplos para poner en duda la credibilidad de Víctor de Aldama, el presunto corruptor de la trama, cuyas declaraciones en su contra son clave en la acusación. Además, niega haber actuado a favor de Air Europa en su rescate o haber realizado gestiones para que la empresa Villafuel recibiera una licencia.











