La educación técnico-profesional se ha consolidado como un pilar fundamental para el desarrollo económico y regional de Chile, ofreciendo carreras modernas y altamente demandadas por el mercado laboral. Según un estudio realizado por INACAP, la institución con mayor matrícula en educación superior a nivel nacional, las carreras técnicas presentan destacados indicadores de empleabilidad, remuneración y pertinencia regional en las distintas zonas del país.
"Nuestro compromiso en INACAP es dictar carreras que permitan a nuestros estudiantes desarrollarlas a futuro, para que puedan sacar adelante sus proyectos de vida, y les facilite y promuevan una movilidad social que es necesaria e importante para nuestro país", señaló Lucas Palacios, Rector de INACAP.
El estudio revela que en regiones como Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, las carreras técnicas de mecánica, automatización y robótica, y minería, presentan altas tasas de empleabilidad y remuneraciones promedio superiores al millón de pesos al primer año de titulación. Asimismo, en la zona central del país, áreas como electricidad, electrónica, telecomunicaciones y energías renovables también destacan por su alta pertinencia regional y empleabilidad.
En las regiones del sur, carreras asociadas a la administración, electricidad, mecánica y servicios también sobresalen por su capacidad de responder a las necesidades productivas de cada zona, con tasas de empleabilidad superiores al 90%.
"Para ello, analizamos de manera permanente las necesidades del mercado laboral con foco en cada una de las 16 regiones, colaborando estrechamente con los sectores productivos, lo que nos permite velar por una oferta formativa moderna y pertinente, que se mantenga actualizada y alineada con las demandas", agregó Palacios.
Este mapeo confirma que la educación técnico-profesional ofrece trayectorias laborales concretas y con proyección, alineadas a los desafíos productivos y tecnológicos que enfrenta el país. Así, la apuesta de INACAP por una formación adaptada a las necesidades regionales se traduce en oportunidades de movilidad social y desarrollo económico para los estudiantes y las comunidades.












