El Ejército de Venezuela ha confirmado la muerte de 23 oficiales durante los ataques perpetrados por Estados Unidos el pasado 3 de enero. Esta cifra se suma a la de 32 oficiales cubanos que también perdieron la vida en los mismos incidentes.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no habían proporcionado una cifra oficial de bajas, ya sea de heridos o fallecidos, tras los ataques del 3 de enero. Sin embargo, este reciente anuncio del Ejército revela la magnitud del impacto que tuvieron estos hechos.
Los ataques, cuya responsabilidad ha sido atribuida a Estados Unidos, ocurrieron en territorio venezolano y han generado una grave crisis diplomática entre ambos países. Venezuela ha denunciado enérgicamente la acción militar estadounidense, calificándola como un acto de agresión y una flagrante violación de su soberanía.
Las circunstancias exactas de los ataques aún no han sido totalmente esclarecidas, pero se sabe que involucraron bombardeos y operaciones de las fuerzas armadas de Estados Unidos. El gobierno venezolano ha exigido una investigación internacional independiente para determinar los detalles y responsabilidades de lo ocurrido.
Esta trágica pérdida de vidas entre las filas del Ejército venezolano ha generado una ola de indignación y dolor en el país. Las autoridades han declarado tres días de duelo nacional y han prometido tomar todas las medidas diplomáticas y legales necesarias para hacer frente a esta grave situación.
Expertos en relaciones internacionales han advertido que este incidente podría marcar un punto de inflexión en las ya tensas relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, con potenciales consecuencias regionales e incluso globales. Ambos países deberán navegar con cautela en los próximos pasos para evitar una mayor escalada del conflicto.












