El miércoles, un petrolero abanderado en Palau que navegaba cerca de las costas turcas en el mar Negro sufrió un ataque con un dron, que no causó heridos pero sí daños materiales en la cubierta superior del buque.
El petrolero, llamado Elbus, se encontraba a unas 30 millas náuticas (55 kilómetros) de la provincia turca de Kastamonu, a unos 300 kilómetros al norte de Ankara, cuando fue atacado. Tras el incidente, el barco fue remolcado al puerto de Inebolu con ayuda de la guardia costera turca.
Según la cadena de noticias turca NTV, se estima que el impacto fue causado por un avión no tripulado. Este no es el primer ataque de este tipo en la región, ya que a finales de noviembre pasado, drones navales ucranianos atacaron dos petroleros sin carga que se dirigían al puerto ruso de Novorosíisk.
Kiev reivindicó esos ataques anteriores y aseguró que los buques formaban parte de la "flota fantasma" que exporta crudo ruso y trata de evitar las sanciones internacionales. Turquía, por su parte, ha protestado enérgicamente contra estos ataques, argumentando que ponen en riesgo la vida de los marineros y el medio ambiente.
El Elbus, construido en 2005 y con 274 metros de eslora, está registrado a nombre de una compañía de Hong Kong y abanderado en Palau, una de las "banderas de conveniencia" incluidas en varias listas negras internacionales. Según datos públicos, el barco procedía de Singapur y pasó por el Bósforo hace pocos días, antes de sufrir el ataque.
Este incidente se produce en un contexto de tensión en la región del mar Negro, donde se han registrado varios ataques a buques que transportan cargamentos relacionados con Rusia. La seguridad de la navegación en esta zona sigue siendo una preocupación, y las autoridades turcas han pedido que estos ataques cesen para evitar poner en riesgo la vida de los tripulantes y el medio ambiente.










