Un terremoto de magnitud 6,2 en la escala de Richter sacudió este martes la región oeste de Japón, sin que por el momento se hayan reportado daños materiales o víctimas, informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
El sismo tuvo su epicentro en el este de la prefectura de Shimane, a una profundidad de aproximadamente 10 kilómetros, y alcanzó el nivel 5 en la escala sísmica japonesa, que mide la agitación en la superficie y los potenciales daños.
A pesar de la magnitud del temblor, las autoridades no activaron la alerta por tsunami. Hasta el momento, no se han reportado daños en infraestructura o heridos entre la población.
Los terremotos son comunes en Japón, un país ubicado en el denominado "Cinturón de Fuego del Pacífico", una zona de alta actividad sísmica. Las rigurosas normas de construcción y los sistemas de alerta temprana han permitido que, en la mayoría de los casos, estos eventos no se traduzcan en tragedias.
En 2011, un poderoso terremoto de magnitud 9,0 y el posterior tsunami devastador causaron la muerte de casi 20.000 personas en el noreste de Japón. Desde entonces, el país ha reforzado sus protocolos de respuesta ante emergencias de este tipo.
Los expertos señalan que, si bien es imposible predecir con exactitud cuándo ocurrirá el próximo gran sismo, Japón está preparado para afrontar estos fenómenos naturales gracias a su avanzada tecnología y a la disciplina de su población en la aplicación de planes de evacuación y otras medidas de seguridad.











