Las intensas nevadas que afectaron el lunes a Francia, el Reino Unido y Países Bajos provocaron caos en el transporte, con la cancelación de cientos de vuelos, interrupciones en el tráfico ferroviario y varios accidentes mortales en las carreteras francesas.
Según las autoridades, cinco personas fallecieron en diversos accidentes de tránsito en Francia a causa de las pésimas condiciones climáticas. Un accidente se registró en la localidad de Presles-en-Brie, a las afueras de París, cuando un camión patinó y chocó contra una furgoneta que venía en sentido contrario, dejando un muerto y dos heridos. Otra persona murió cuando su vehículo cayó al río Marne en Perreux-sur-Marne, también por el hielo en la calzada. Además, tres personas fallecieron en dos accidentes provocados por el hielo en la carretera en el departamento de Landes, al suroeste del país.
El ministro de Transporte francés, Philippe Tabarot, reconoció que el fenómeno había sido "un poco subestimado" por los servicios meteorológicos. La prefectura policial de París había pedido a los automovilistas regresar temprano a sus hogares debido a la nevada que se produjo por la tarde, y limitó la velocidad de circulación a 80 km/h en las autopistas.
Mientras tanto, el transporte público en París retomó el martes su funcionamiento normal, tras las interrupciones del día anterior. Sin embargo, Météo France mantuvo una alerta por nieve y hielo en 26 departamentos del noroeste, y se esperan nuevas nevadas y lluvias en gran parte del norte del país para este miércoles.
La situación también fue complicada en los Países Bajos, donde se cancelaron cerca de 700 vuelos en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, más de la mitad de los programados. El tráfico ferroviario también sufrió fuertes perturbaciones, especialmente en la región de Ámsterdam, y los trenes Eurostar que conectan los Países Bajos con París y Londres dejaron de circular.












