Expertos advierten sobre la "doble negación de la soberanía" que genera una "trampa política"
La palabra "soberanía" ha vuelto a cobrar protagonismo en el discurso político, especialmente tras los recientes comentarios del expresidente estadounidense Donald Trump sobre Venezuela. Sin embargo, los analistas señalan que hoy en día la soberanía se ve "negada por partida doble", colocando a los países en una "auténtica trampa política".
En un artículo publicado en el diario El Nacional, se explica que el concepto de soberanía ha evolucionado a lo largo de la historia. Mientras que en las monarquías absolutas la soberanía correspondía exclusivamente al Estado, en las democracias modernas este principio se ha extendido a la población.
"La soberanía ya no reside solo en el Estado, sino también en el pueblo. Esto significa que los ciudadanos tienen el derecho y el deber de participar en la toma de decisiones que afectan a su país", señala el texto.
No obstante, los expertos advierten que en la actualidad la soberanía se ve "negada por partida doble". Por un lado, debido a la creciente influencia de organismos internacionales y bloques regionales, que en ocasiones imponen sus decisiones a los Estados. Y por otro, por la injerencia de potencias extranjeras en los asuntos internos de otros países.
"Esto genera una auténtica trampa política, donde los Estados se ven limitados en su capacidad de tomar decisiones soberanas, tanto por presiones externas como por la necesidad de cumplir con acuerdos y normativas internacionales", explica el artículo.
Los analistas coinciden en que esta situación representa un desafío importante para la democracia y la autodeterminación de los pueblos. Algunos incluso advierten sobre el riesgo de que los ciudadanos pierdan la confianza en sus instituciones y en el sistema político en general.
"Es fundamental que los Estados y los organismos internacionales encuentren un equilibrio que permita respetar la soberanía de los países sin descuidar los imperativos de la cooperación global. De lo contrario, corremos el riesgo de ver cómo se erosiona uno de los pilares básicos de la convivencia pacífica entre naciones", concluye el texto.












