Un potente terremoto de magnitud 6.2 sacudió este martes la costa oeste de Japón, sin que se emitiera alerta de tsunami. El sismo ocurrió a las 10:18 horas locales (01:18 GMT) en la prefectura de Shimane y fue seguido por réplicas más débiles.
Según informes de la Agencia Meteorológica de Japón, el primer movimiento alcanzó una intensidad superior a cinco en la escala japonesa de Shindo en la ciudad de Yasugi, donde muebles pesados podrían caerse y los conductores experimentar dificultades al conducir. Sin embargo, las imágenes de la cadena NHK desde la ciudad de Matsue, cercana al epicentro, no mostraban daños visibles.
Japón se ubica sobre cuatro grandes placas tectónicas a lo largo del "Anillo de Fuego" del Pacífico, siendo uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. El archipiélago, hogar de alrededor de 125 millones de personas, experimenta cerca de 1.500 sismos al año, la mayoría de ellos leves.
Este nuevo terremoto se produce a poco más de 11 años del devastador sismo de magnitud 9.0 que sacudió Japón en marzo de 2011, provocando un tsunami que dejó cerca de 18.500 muertos o desaparecidos. Aquel fue uno de los desastres naturales más mortíferos de la historia reciente del país.
A pesar de la magnitud del temblor registrado este martes, las autoridades no emitieron alerta de tsunami, lo que sugiere que no se generaron olas peligrosas. Los servicios de emergencia y rescate se mantienen en alerta, pero por el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales de consideración.
Japón es reconocido por su avanzada infraestructura y sistemas de alerta temprana, que le han permitido minimizar los efectos de los terremotos en las últimas décadas. Sin embargo, los expertos advierten que el riesgo sísmico sigue latente, especialmente en las zonas costeras, y llaman a la población a estar preparada ante la eventualidad de nuevos movimientos telúricos.











