El presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, compareció ante la Asamblea Nacional y acusó al correísmo de intentar tomar el control de la justicia a través del juicio político que se impulsa en su contra. Durante su intervención, Godoy también señaló al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, y buscó centrar la discusión en el denominado caso Triple A.
Godoy habló durante más de una hora y quince minutos ante los legisladores, en un intento por deslindarse de las acusaciones formuladas por el juez anticorrupción Carlos Serrano. El presidente de la Judicatura expuso fechas y oficios para demostrar que, una vez conocida la situación del juez Serrano y su esquema de seguridad, realizó los pedidos correspondientes a las autoridades competentes.
Sin embargo, Godoy también cuestionó la labor del juez Serrano, a propósito de la renuncia que este presentó a su cargo. Indicó que dicha renuncia no puede ser aceptada de manera inmediata, ya que debe seguir un procedimiento administrativo. Además, señaló que en el despacho del juez Serrano existen varios meses de retraso en la emisión de sentencias, lo que beneficiaría a algunas personas.
Dolores Vintimilla, esposa de Godoy, participó en la defensa del serbio Jezdimir Srdan durante la etapa preprocesal de un caso de lavado de activos. Godoy insistió en que Vintimilla nunca formó parte de la causa una vez que esta se inició formalmente.
Al final de su exposición, Godoy se refirió a la sugerencia del presidente de la República, Daniel Noboa, de que presente su renuncia. El funcionario judicial dijo que analizará esa recomendación, pero antes solicitó ser recibido en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea, mostrándose abierto a la posibilidad de que se inicie un juicio político en su contra.
La comparecencia de Godoy ante la Asamblea Nacional se produce en medio de un tenso escenario político en Ecuador, donde el correísmo y el gobierno de Noboa se enfrentan por el control de la justicia. El presidente de la Judicatura ha sido acusado de intentar obstruir investigaciones y proteger a personas cercanas al poder, lo que ha generado una crisis institucional que amenaza con profundizarse.












