Nicolás Maduro, el dictador derrocado de Venezuela, se autodenominó "prisionero de guerra" al salir de la sala del tribunal en Nueva York, luego de su primera comparecencia judicial por cargos de narcotráfico.
La frase, pronunciada en español ante los periodistas, marcó el cierre de una audiencia breve y estrictamente formal, limitada a los pasos iniciales del proceso en su contra.
Maduro fue trasladado desde la cárcel hasta el tribunal de Nueva York, donde enfrentó los cargos de narcotráfico que pesan sobre él. Durante su declaración, el exmandatario venezolano se refirió a sí mismo como un "prisionero de guerra", una retórica que ha utilizado en el pasado para denunciar lo que considera una persecución política en su contra.
Los cargos de narcotráfico contra Maduro fueron presentados por la Fiscalía de Estados Unidos en 2020, cuando ofrecieron una recompensa de 15 millones de dólares por información que llevara a su captura. Según las autoridades estadounidenses, Maduro lideró una organización criminal conocida como "Cartel de los Soles", que supuestamente traficaba cocaína a través de Venezuela.
Desde que fue derrocado en 2019, Maduro ha mantenido un discurso de víctima, denunciando lo que considera un "golpe de Estado" en su contra. Ahora, al enfrentar la justicia estadounidense, el exmandatario ha vuelto a adoptar ese tono, calificándose a sí mismo como un "prisionero de guerra".
La comparecencia de Maduro en Nueva York marca un hito en el proceso judicial en su contra, que se espera que continúe en los próximos meses. Mientras tanto, el exlíder venezolano mantiene su retórica de resistencia, desafiando a sus acusadores y reafirmando su posición como un "prisionero de guerra".


