El presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, comparecieron este lunes ante una corte federal de Nueva York, apenas 48 horas después de que fueran secuestrados en Caracas por fuerzas especiales de Estados Unidos.
La audiencia, que se llevó a cabo en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, fue presidida por el juez federal Alvin K. Hellerstein. Maduro y Flores fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad al Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad, donde pasaron el fin de semana.
Según un comunicado conjunto del Departamento de Justicia, el FBI y la Administración para el Control de Drogas (DEA), la acción requirió meses de planificación y tenía el objetivo de "garantizar el traslado seguro de los acusados al país para enfrentar los cargos federales que se les imputan", relacionados con delitos de drogas y armas.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, señaló que "se exploraron todas las opciones legales para resolver la situación de manera pacífica", pero que la responsabilidad del desenlace recae en "la persistencia en la conducta delictiva" de Maduro y Flores.
Sin embargo, organizaciones como la coalición Answer advirtieron que este podría ser el comienzo de una nueva guerra, basada en "mentiras" y cuyo verdadero objetivo sería "robar el petróleo de Venezuela y dominar América Latina", en lugar de combatir el narcotráfico o defender la democracia.
Las protestas contra la acción de Estados Unidos no se hicieron esperar. El fin de semana se registraron manifestaciones en varias ciudades del país, incluyendo una masiva concentración frente al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se encuentran recluidos Maduro y su esposa.
Los manifestantes exigieron a Trump el fin de los "golpes de Estado" y del "intervencionismo" de Estados Unidos, así como el "secuestro" del presidente de una nación soberana. Según encuestas, el 70% de los ciudadanos estadounidenses se oponen a una acción militar en Venezuela.
Maduro y Flores enfrentarán ahora el proceso judicial en Estados Unidos, en medio de una crisis diplomática y de seguridad que amenaza con escalar aún más. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos acontecimientos.











