El ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, Sean Sobers, declaró este domingo que su país respalda una "transición pacífica y elecciones libres" en Venezuela como una manera de restaurar la democracia en su vecino territorio, luego de la detención del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
"Nos sostenemos en que queremos ver una transición pacífica, con libres y justas elecciones, y un proceso democrático que respete la voluntad del pueblo venezolano", afirmó Sobers a reporteros locales en Chaguanas, en la zona central de Trinidad, un día después del operativo realizado en Caracas por Estados Unidos para capturar a Maduro.
La postura de Trinidad y Tobago va en línea con la de la Comunidad del Caribe (Caricom), de la que es miembro, que continuamente ha hecho un llamado para el diálogo y respeto a la soberanía, y ha pedido a la región mantenerse como una zona de paz ante la crisis en Venezuela.
Las declaraciones de Sobers se dieron luego de que un grupo de personas, liderado por el embajador de Venezuela en Trinidad y Tobago, Álvaro Sánchez Cordero, se reuniera frente a la embajada en Puerto España para denunciar la intervención militar del sábado y expresar su apoyo a Maduro y su libertad.
Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, fueron sacados de Venezuela y llevados en un avión militar a una base aérea en el norte de Nueva York, donde los esperaban agentes federales estadounidenses. El mandatario venezolano está acusado en Estados Unidos de cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo.
Por su parte, el Gobierno de Trinidad y Tobago, encabezado por la primera ministra Kamla Persad-Bissessar, negó haber participado en el operativo estadounidense en Caracas. Sin embargo, desde octubre del año pasado, el país ha permitido ejercicios militares estadounidenses en sus costas, supuestamente como parte de operativos contra el narcotráfico.
La posición de Trinidad y Tobago refleja la delicada situación que enfrentan los países del Caribe ante la crisis política y humanitaria en Venezuela, buscando mantener un equilibrio entre sus relaciones con Estados Unidos y su compromiso con la soberanía y la democracia en la región.










