El Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó la acusación contra el depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro, suavizando el lenguaje técnico-legal respecto al Cartel de los Soles. Si bien se mantienen los cargos por tráfico de drogas, el nuevo documento ya no señala a Maduro como el líder de una estructura criminal organizada, sino como el conductor de una "cultura de corrupción".
Según información de la Agencia Noticias Argentinas, esta revisión del texto fiscal reduce drásticamente las menciones al grupo: de aparecer decenas de veces en la acusación original de 2020, el término ahora solo figura en dos oportunidades. La Fiscalía ahora caracteriza al Cartel de los Soles no como una organización real con jerarquía narco, sino como un "sistema de clientelismo" donde élites poderosas se enriquecen bajo la protección estatal.
Este ajuste legal genera un evidente cortocircuito con la retórica de Donald Trump, quien durante su presidencia había impulsado una campaña de máxima presión contra el gobierno de Maduro.
Pese al cambio de terminología, la presión judicial sobre Maduro y su esposa, Cilia Flores, no disminuye. Ambos comparecieron este lunes en Nueva York, donde el venezolano se declaró "no culpable" de los cargos de narcoterrorismo y tenencia de armas. Ante el juez, Maduro insistió en su legitimidad y denunció su situación: "Soy un prisionero de guerra".
La modificación de la acusación contra Maduro se produce en un contexto de cambios en la política exterior de Estados Unidos hacia Venezuela. El gobierno de Joe Biden ha buscado un acercamiento más pragmático, priorizando la negociación política sobre el aislamiento y la confrontación directa.
Analistas consideran que el ajuste legal podría facilitar eventuales negociaciones entre el gobierno de Maduro y Washington, al rebajar la carga simbólica y moral de los cargos. Sin embargo, advierten que la situación judicial de Maduro sigue siendo delicada, con la amenaza de una extradición a Estados Unidos aún latente.
La evolución de este caso será clave para entender los próximos pasos en la compleja relación entre Venezuela y Estados Unidos, marcada por años de tensión y confrontación.











