El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, comparecieron este lunes ante un tribunal federal en la ciudad de Nueva York. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.
Maduro llegó a Nueva York a bordo de un avión militar y fue llevado primero a un edificio federal de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Posteriormente, fue trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión federal que alberga a procesados por delitos de alta complejidad penal.
La comparecencia de Maduro y Cilia Flores ante el tribunal federal en Nueva York se produce luego de que el gobierno de Estados Unidos ofreciera una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a la captura del mandatario venezolano. Maduro es acusado de participar en una red de narcotráfico y corrupción que habría desviado miles de millones de dólares de las arcas públicas de Venezuela.
Las autoridades estadounidenses han calificado a Maduro y a su círculo cercano como una "narcodictadura" que ha utilizado al Estado venezolano para enriquecerse de manera ilícita y mantener el poder a través de la represión y la violencia.
La comparecencia de Maduro y Cilia Flores en la corte federal de Nueva York es un hecho sin precedentes en la historia reciente de Venezuela. Representa un duro golpe para el gobierno de Maduro, que ha denunciado reiteradamente lo que considera una "persecución política" por parte de Estados Unidos.
Los abogados de Maduro y Cilia Flores han anunciado que presentarán una defensa enérgica contra los cargos imputados, argumentando que se trata de acusaciones "infundadas" y "motivadas políticamente".
El caso abierto en Estados Unidos contra el presidente venezolano y su esposa se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno de Joe Biden para aumentar la presión sobre el régimen de Maduro y promover un cambio político en Venezuela.










