El Gobierno de Estados Unidos ha descartado a la líder opositora venezolana María Corina Machado para liderar la transición en Venezuela después de la captura del presidente Nicolás Maduro. En su lugar, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que se están enfocando en "lo que sucederá en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses" en el país, y que están dispuestos a trabajar con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, a quien calificó como "alguien con quien se puede trabajar".
Las declaraciones de Rubio se producen un día después de que el presidente Donald Trump afirmara que sería "muy difícil" que Machado pudiera presidir Venezuela tras la salida de Maduro, al considerar que la Premio Nobel de la Paz "no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país".
Según Rubio, la realidad a la que se enfrentan es que "la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela", por lo que deben abordar "asuntos a corto plazo" que requieren una atención inmediata. En ese sentido, el secretario de Estado advirtió que hasta que Venezuela aborde los problemas que tenía bajo el Gobierno de Maduro, "seguirá enfrentando presión por parte de EE.UU.".
Rubio también confirmó que seguirán atacando embarcaciones en el Caribe asociadas a la supuesta red de narcotráfico liderada, según Trump, por el detenido presidente venezolano. Además, indicó que se están comunicando con los secretarios de Interior y Energía para establecer contactos con compañías petroleras estadounidenses que puedan invertir "miles de millones de dólares" para reparar la infraestructura del sector en Venezuela.
En cuanto a la posibilidad de que Cuba sea el próximo blanco de la Administración Trump, Rubio evitó una respuesta directa, pero señaló que el "Gobierno cubano es un gran problema" y que no son "precisamente admiradores del régimen cubano".










