Las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo una operación militar en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Tras los bombardeos en Caracas, Maduro fue trasladado a Estados Unidos y encarcelado.
El sábado por la noche, el secretario de Transportes, Sean Duffy, anunció que las empresas aéreas estadounidenses volvieron a tener autorización para sobrevolar el Caribe, tras haber sido impedidas durante la operación militar.
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos había prohibido el sábado a las aerolíneas estadounidenses operar en el espacio aéreo del Caribe "debido a los riesgos de seguridad asociados a la actividad militar en curso".
Maduro aterrizó por la tarde en una base militar en Estados Unidos, desde donde fue trasladado en helicóptero a la ciudad de Nueva York para ser llevado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. El mandatario deberá enfrentar ante un juez de Nueva York cargos de narcotráfico y terrorismo.
Esta operación militar en Venezuela se produce en medio de la crisis política y económica que atraviesa el país sudamericano. Maduro, cuyo gobierno no es reconocido por Estados Unidos, ha sido acusado de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
La captura de Maduro representa un duro golpe para el régimen chavista y abre un nuevo capítulo en la relación entre Venezuela y Estados Unidos. Analistas advierten que esta acción podría generar una mayor inestabilidad en la región y desencadenar una respuesta de los aliados de Maduro.
Por el momento, se desconocen los detalles completos de la operación y las implicaciones a nivel regional e internacional. Sin embargo, es claro que este hecho marcará un antes y un después en la crisis venezolana.











