Un informe alarmante ha revelado que el año 2022 fue el más violento para los palestinos desde que se llevan registros. Según datos de la Comisión de Resistencia contra el Muro y los Asentamientos, el Ejército israelí cometió 18.384 ataques, los colonos 4.723 y otros 720 fueron ejecutados por ambos, lo que representa la cifra más alta registrada.
El jefe de la Comisión, Mu'ayyad Sha'ban, advirtió que el pasado año estuvo "cargado de sangre", acusando a Israel de expandir los asentamientos judíos en tierras palestinas a pesar del rechazo mundial. Reveló que Israel controla efectivamente cerca del 41% de la superficie total de Cisjordania, incluyendo más del 90% del estratégico Valle del Jordán.
"Las cifras ya no son una descripción de la realidad, sino una evidencia material de un proyecto político plenamente desarrollado", subrayó Sha'ban. Los ataques de los colonos provocaron la muerte de 14 palestinos, así como 434 incendios de propiedades y campos.
Además, las autoridades de ocupación llevaron a cabo 538 operaciones de demolición, que resultaron en la destrucción de unas 1.400 instalaciones, entre ellas 304 viviendas habitadas, un aumento sin precedentes. También expropiaron 557 hectáreas en Cisjordania mediante 94 órdenes con fines militares, 24 de las cuales condujeron al establecimiento de zonas de amortiguación alrededor de colonias judías.
Durante ese mismo período, el gobierno israelí estudió 265 planes estructurales con el fin de construir un total de 34.979 unidades habitacionales para los judíos en Cisjordania, lo que evidencia la continua expansión de los asentamientos en territorio palestino.
Este informe alarmante pone de manifiesto el grave deterioro de la situación en los Territorios Ocupados y la urgente necesidad de una intervención internacional para poner fin a las violaciones de los derechos humanos y el avance de la colonización israelí.











