El analista político y defensor de la soberanía nacional ha manifestado su rotundo rechazo a la idea de que Estados Unidos capture y juzgue al presidente de El Salvador, Nayib Bukele. En una contundente declaración, el experto argumenta que esto sería un acto de "subordinación" y no de "justicia", ya que la responsabilidad de juzgar a los mandatarios debe recaer en las propias instituciones de cada país.
El experto, que ha mantenido una posición anti-imperialista a lo largo de su trayectoria, sostiene que la soberanía y la autodeterminación de los países deben respetarse, independientemente de quién esté en el poder. Pone como ejemplos los casos de Manuel Noriega en Panamá y Nicolás Maduro en Venezuela, donde potencias extranjeras han intervenido en los asuntos internos de esas naciones.
"Celebrar que una potencia extranjera capture y juzgue a un presidente de otro país no es justicia, es subordinación", afirma el analista. Según él, defender la soberanía no significa defender a dictadores, sino defender la dignidad y el derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
El experto hace un llamado a que las responsabilidades de los mandatarios se resuelvan dentro de cada país, por sus propias instituciones y su propia gente. Considera que este es el único camino para preservar la justicia y la autodeterminación de las naciones.
Su posición refleja una visión que prioriza el respeto a la soberanía y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, incluso cuando se trata de líderes cuestionados. Para él, la defensa de estos principios es fundamental para mantener la dignidad y el derecho de los pueblos a decidir su futuro.












