Miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) han exigido la presentación de pruebas sobre la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro y reclamaron su liberación sin condiciones, luego de que fuerzas estadounidenses lo capturaran durante una incursión en Venezuela.
La organización emitió una declaración en la que denunció el ataque como una "violación grave al Derecho Internacional" y solicitó garantías sobre la integridad física, política y moral de Maduro. El ALBA, integrado por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada y Santa Lucía, calificó la intervención como un "acto de guerra" que vulnera los principios de soberanía y pone en riesgo la estabilidad de América Latina y el Caribe.
Entre las demandas presentadas por los países miembros se encuentra la "liberación inmediata e incondicional" de Nicolás Maduro y el cese de las acciones militares extranjeras en territorio venezolano. El ALBA también alertó que la situación compromete la paz en la región y enfatizó la necesidad de que la comunidad internacional observe lo sucedido bajo el prisma del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Según informó el medio que reportó la convocatoria, el gobierno de Brasil anunció una reunión ministerial extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para abordar la situación emergente originada por el operativo estadounidense. El objetivo principal del encuentro, programado para el próximo domingo 4 de enero, es alcanzar una posición común y definir una respuesta diplomática regional ante las acciones de Estados Unidos en Venezuela.
Las autoridades brasileñas, organizadoras del encuentro, manifestaron su preocupación por la seguridad regional y el respeto al marco jurídico internacional. Tanto la CELAC como el ALBA han mantenido posiciones contrarias a las intervenciones armadas extranjeras en la región, instando al respeto de las instituciones nacionales y al fortalecimiento de los mecanismos diplomáticos en la resolución de conflictos.
La convocatoria para el próximo domingo constituye el inicio de un proceso de consulta que, según fuentes diplomáticas, podría derivar en la adopción de medidas conjuntas o en el establecimiento de una agenda de acciones coordinadas en organismos multilaterales. Tanto las autoridades brasileñas como los otros países participantes han insistido en la urgencia de una respuesta con base en el derecho internacional, ante lo que consideran un precedente de alto impacto en el escenario latinoamericano.
El episodio ha generado reacciones de diversos gobiernos y organizaciones regionales que rechazan la legitimidad de la intervención estadounidense por considerarla una amenaza inédita contra la soberanía de un país latinoamericano. También han exigido que se respete la vida e integridad del presidente venezolano y que se garantice el proceso de diálogo regional para encauzar la crisis sin recursos militares.
La comunidad internacional se mantiene atenta a los desarrollos de la situación en Venezuela, mientras gobiernos de la región siguen exigiendo garantías sobre el paradero y condición de Nicolás Maduro, así como el respeto a la soberanía venezolana frente a acciones externas.











