El nuevo ciclo solar que comienza trae consigo un momento crucial para la democracia guatemalteca. En los primeros meses de 2026, el país elegirá a los integrantes del Tribunal Supremo Electoral, la Corte de Constitucionalidad, el fiscal general y el contralor general de Cuentas. Expertos advierten que este proceso electoral podría ser blanco de infiltración por parte de los miembros del autodenominado "Pacto de Corruptos", quienes buscarían mantener su poder en beneficio propio.
La importancia de estos comicios trasciende más allá de lo político. El sol, considerado un dios creador y fuente de vida en diversas culturas a lo largo de la historia, ha sido un símbolo de permanencia, legitimador del poder y definidor de ciclos agrícolas. En el caso de Guatemala, el inicio de un nuevo ciclo solar coincide con un momento clave para la integridad de sus instituciones democráticas.
Según el texto, el calendario gregoriano, utilizado actualmente, fue promovido por el Papa Gregorio XIII en 1582 para corregir las inexactitudes del calendario juliano establecido por Julio César. De manera similar, la Iglesia Católica se apropió de festividades paganas relacionadas con la adoración al sol, como el "natalis solis invicti", para celebrar el nacimiento de Jesús.
Esta interrelación entre lo religioso y lo astronómico ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad. En el caso de Guatemala, los expertos advierten que los ciudadanos deben estar atentos y dispuestos a denunciar cualquier intento de infiltración de grupos corruptos en el próximo proceso electoral. La preservación de la democracia y la integridad de las instituciones es fundamental en este nuevo ciclo solar que se avecina.












