El Gobierno de Bernardo Arévalo ha logrado un impresionante aumento en los decomisos de drogas durante su primer año de gestión, superando con creces los resultados alcanzados por su antecesor, Alejandro Giammattei.
Según las estadísticas divulgadas por las autoridades, en 2024 se incautaron un total de 18,2 toneladas de drogas, lo que representa un incremento del 261% en comparación con el cierre del periodo anual previo. Esto contrasta con el promedio de 7,5 toneladas que se lograba decomisar durante la administración de Giammattei.
Además de los decomisos de drogas, el Ministerio de Gobernación informó que también se incautaron más de 2,700 millones de quetzales (alrededor de 351 millones de dólares) en dinero en efectivo, bienes y otras sustancias psicoactivas. Esto supone una cifra superior a los 2 millones 29 mil 916,50 quetzales (casi 264 mil dólares) decomisados en igual etapa del año anterior.
El Ministro de Gobernación destacó que estos resultados son fruto de un enfoque integral que combina acciones operativas, judiciales y de prevención, llevadas a cabo por la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público y el Ministerio de Defensa.
"Estos decomisos récord demuestran el compromiso del Gobierno de Arévalo en la lucha contra el narcotráfico. Hemos reforzado las estrategias y coordinado esfuerzos entre las diferentes instituciones para golpear con fuerza a las organizaciones criminales", afirmó el funcionario.
Los expertos señalan que este aumento en los decomisos se debe, en parte, a una mayor eficiencia y coordinación de los cuerpos de seguridad, así como a un mayor énfasis en las investigaciones y operaciones de inteligencia. Además, resaltan que el Gobierno ha priorizado este frente en su agenda de seguridad.
"Estamos ante un hito importante en la lucha contra el narcotráfico en Guatemala. Estos resultados demuestran que se puede avanzar de manera contundente cuando hay voluntad política y un trabajo articulado entre las diferentes instancias", comentó un analista de seguridad.
Sin embargo, los desafíos siguen siendo enormes, pues Guatemala sigue siendo una de las principales rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos. Las autoridades advierten que mantendrán la presión y los esfuerzos para desmantelar las estructuras del crimen organizado.












